martes, 24 de febrero de 2015
lunes, 23 de febrero de 2015
Consejos para crear hábitos de lectura
Consejos para ayudar a despertar la afición a la lectura en los niños
- Fomenta el contacto con los libros, es importante que desde el principio los vean como un objeto del día a día, y que el habito de lectura sea algo natural, no una obligación.
- Crear un ambiente propicio para la lectura, es una gran idea, pues podrán sumergirse en ese mundo y verlo como un escape del mundo real.
- Disponer de un lugar específico donde localicen y guarden sus libros, así sabrán que siempre podrán ir allí para buscar algo para leer y divertirse.
- Lee con el niño por lo menos 15 minutos todos los días.
- Estimula sus sentidos, a los niños les encanta descubrir cosas nuevas, tocar, sentir y oler, y por fortuna todo eso se puede conseguir por medio de un libro.
- Léele en voz alta al niño, contar un cuento es algo motivador para ellos, se animan, se entusiasman y su imaginación vuela.
- Anima al niño a participar de la lectura y comentar el cuento. Una vez terminen de leer preguntarle que le ha parecido o como podría haber acabado.
- Regálale libros cada vez que puedas, demuéstrale que un libro es un premio.
- Predica con el ejemplo, a los niños les encanta imitar lo que ven, así que lee, y asegúrate de que el niño te vea haciéndolo.
- Propone algunos juegos a partir de la lectura.
- Llévalo a la biblioteca, en ese lugar el podrá buscar sus libros favoritos, aprender donde colocarlos, como devolverlos y demás, es un lugar fantástico para los niños puedan investigar.
Fuente: http://creciendoenfamilia.com.do
Creando hábitos de lectura
Hoy
más que nunca, la lectura corre el riesgo de ser vista por los niños y
niñas como una imposición más de padres, madres y profesores. Ante un
mundo lleno de artículos tecnológicos ¿cómo podemos explicarles a
nuestros hijos e hijas que la lectura puede proporcionarles un mundo
maravilloso de experiencias y desarrollar su creatividad, vocabulario e
imaginación?

Los expertos aseguran que es
precisamente en la primera década de la vida cuando las personas pueden
adquirir este hábito; en esos diez primeros años se tiene la oportunidad
de asimilar para siempre el placer de leer, afirman que se aprende a
disfrutar de la lectura y, por lo tanto, hay que ser conscientes de que
se trata de una actividad que se puede enseñar.
Para ello, es básico el núcleo familiar.
Enseñar a leer es la asignatura que los padres y las madres deben
transmitir a sus hijos e hijas, teniendo en cuenta siempre su carácter,
motivación, apetencias e intereses. En definitiva, deben asumir el reto
de estimular la curiosidad por los libros. Como toda actividad, la
lectura requiere constancia para convertirse en hábito. Nunca se debe
obligar a leer, pero sí se puede (y debe) convertir en un hecho
cotidiano. La clave radica en que acabe formando parte del tiempo libre,
igual que ver la televisión o jugar.
En edades muy tempranas serán el padre y
la madre los que directamente ejercerán esta función. Con el tiempo, el
espacio dedicado a la lectura se irá ampliando, y serán los propios
niños y niñas quienes decidirán cuánto, cuándo y dónde van a leer.
SUGERENCIAS DE LIBROS POR EDADES
EN LOS DOS PRIMEROS AÑOS de vida los
libros serán un elemento más para descubrir, morder y tocar. Existen en
el mercado ejemplares de tela y plástico, sonoros y sensoriales.
ENTRE LOS 2 Y LOS 4 AÑOS, el libro
comienza a ser diferenciado como tal. Triunfan los que enseñan de una
manera distinta los elementos que están aprendiendo: la diferencia entre
el frío y el calor, arriba y abajo, dentro y fuera, diferentes
texturas… También son recomendables libros sobre el Sol, la Luna y los
planetas.
DESDE LOS 4 A LOS 7 AÑOS, el niño
comienza a desarrollar su identidad individual. En esta etapa es
fundamental la imaginación, pero con historias narradas dentro de la
lógica a la que habrá que sumar un final feliz.
ENTRE LOS 7 Y LOS 9 AÑOS. La edad de los
porqués comienza a los siete años y dura, al menos, hasta los nueve. En
esa etapa todo es blanco o negro: los buenos son muy buenos, los malos
muy malos, y todo desprende grandes dosis de imaginación…
ENTRE LOS 9 Y LOS 12 AÑOS es el momento
de las aventuras, de la ciencia ficción, del amor sin melodrama. Así
comienzan a introducirse en las novelas de misterio y aventuras con
protagonistas chistosos, populares y valientes con los que se comparten
la edad. También es un buen momento de enfrentarse a fantasmas y brujas,
ya que es una fórmula para superar miedos.
POR ÚLTIMO, SE LLEGA A LA ETAPA más
difícil y determinante: la que abarca hasta la mayoría de edad. Se debe
mantener el atractivo por la lectura, potenciar su entrega dependiendo
del carácter de cada persona, pero los padres poco podrán hacer a partir
de ahora en la elección de los libros. Se abandona la literatura
propiamente infantil y pre-juvenil, y se enfrentan a la literatura en
todos sus géneros. De todas formas, habrá una inclinación por parte del
adolescente y el joven hacia un tipo de historias, y tal vez un
desconocimiento de dónde encontrar lo que buscan, por lo que siempre
serán bien recibidos los consejos.
IDEAS PARA FOMENTAR LA LECTURA ENTRE LOS HIJOS:
CREAR EN LA CASA un ambiente de lectura.
Ver al padre o a la madre con un libro o un periódico en las manos se
convierte en una referencia importante del propio comportamiento. Supone
además que en la familia hay ratos dedicados a la lectura a los que los
hijos/as se puedan sumar.
HABLAR SOBRE LIBROS. Oír como se comenta
el interés o incluso el aburrimiento que suscita la novela que tiene en
las manos, crea una transmisión de saberes y de comunicación muy
importante para cimentar el gusto del lector.
LEER LIBROS ADECUADOS para el hijo(a).
Acercarse a la inmensa oferta actual de libros infantiles y compartirlos
con sus hijos(as) va a suponer para muchos padres el descubrimiento de
una literatura rica y variada, que proporciona momentos de conversación e
intercambio con los niños/as.
SABER ELEGIR EL LIBRO adecuado para
iniciar en la lectura. Hay muchos libros infantiles sobre muchos temas y
dirigidos a mentalidades y edades muy variadas. Siempre se debe saber
cuáles temas o preferencias tiene su hijo(a) y cuáles títulos lo pueden
atrapar.
CONVERTIR LA TELEVISIÓN EN una aliada no
en un enemigo. Si la televisión es de sumo interés para su hijo(a) debe
fijarse en los programas y las películas preferidas y tratar de buscar
libros relacionados con su pasión.
LLEVARLOS A CONOCER BIBLIOTECAS y
librerías. Existen bibliotecas y librerías que ofrecen muchos libros que
se pueden leer en casa. Muchas de ellas también ofrecen actividades de
animación, lectura y encuentros con algunos escritores.
INCLUIR EN LAS SALIDAS FAMILIARES una
vuelta por librerías. Aunque no compren nada es bueno que estén
pendientes de las novedades que están disponibles. Si por el contrario
deciden comprar y se le da una cantidad de dinero con el objeto de
elegir el título que le guste, comenzará a desarrollar criterios de
compra y aprenderá a distinguir qué obra merece la pena adquirir.
ESTAR ATENTOS A QUÉ TIPO de lector es su
hijo(a) y respetar sus ritmos. Hay lectores compulsivos que no paran
hasta que han terminado de leer. Hay en cambios otros que lo toman con
más calma. Hay lectores a quienes les gusta releer el mismo libro y hay
muchos ávidos de novedades. Hay aquellos que prefieren leer de día,
otros de noche. Sea cual sea el ritmo de su hijo(a) debe aprender a
respetarlo ya que esto contribuye a consolidar el hábito.
NO EMPEÑARSE EN QUE LE guste lo mismo
que a sus padres. Debe recordar que está forjando hábitos de lectura en
su hijo(a) por lo que debe saber esperar para dar los libros adecuados
en el momento oportuno.
COMPARTIR LA LECTURA. Cuando los niños
crecen, se les pueden ofrecer los libros que estén leyendo los padres y
después pasar un rato divertido comentando sus peripecias. La lectura
será un atractivo tema de conversación entre padres e hijos. Cada vez
que el padre o la madre termina de leer un cuento o novela, debe
contárselo oralmente a toda la familia esforzándose en mostrar toda su
capacidad actoral.
OTRAS IDEAS PARA LOS MÁS PEQUEÑOS:
DESPERTAR SU interés por los libros ilustrados y comentar con ellos las imágenes.
ESTABLECER UN horario de lectura (hora y días específicos).
LEERLES inicialmente un tiempo corto (5 a 10 minutos).
LEER PARTE de una historia cada día para despertar su interés por seguir escuchando la continuación.
COMENTAR LA historia leída y pedirles que expresen qué les gustó y qué no.
DEJAR QUE saquen sus propias conclusiones de la historia o libro leído.
INVENTAR finales para la historia leída y jugar a ser tal o cual personaje.
HABLARLES DE los autores de los libros, contarles su biografía, cuándo y por qué escribieron el libro.
LEERLES EN voz alta desde muy pequeños.
CAMBIAR DE libro sin mayor problema si
la historia que se ha empezado no despierta su interés (siempre que no
le pase lo mismo con todos los libros).
CUANDO EL niño(a) es pequeño conviene leer previamente el libro para poder comentarlo e intercambiar opiniones con él/ella.
ATENDER A sus preguntas e interrupciones con paciencia.
ORGANIZAR EN la habitación del niño(a)
una pequeña biblioteca para incentivarles la familiaridad con los libros
y enseñarles a valorarlos y cuidarlos.
DESDE PEQUEÑOS familiarizarlos con letras, pueden ser letras magnéticas pegadas en el refrigerador, carteles publicitarios, etc.
Definitivamente, leer es un hábito que
no muchas personas tienen, pero también es un placer no sólo porque
estimula la imaginación sino porque también enriquece el vocabulario y
los conocimientos. En resumen, convierte al lector en una persona más
culta e interesante. Los padres y las madres no sólo pueden sino que
deben iniciar a sus hijos e hijas en la lectura, pues todo aquello que
se aprende con amor, entre los brazos de padres y madres cariñosos, va a
marcar una huella indeleble en la mente del niño o de la niña, quién al
recordar la lectura como un espacio placentero va a cultivarla por
siempre.
Fuente: http://www.escuelaenlanube.com/habitos-de-lectura/
domingo, 15 de febrero de 2015
Leer en familia
Los alumnos de 1º y 2º de Educación Primaria van a participar durante los meses de marzo, abril y mayo en la campaña “Leer en familia” de la Consejería de Educación y Cultura del Gobierno de Extremadura.
El objetivo de la campaña es potenciar las relaciones dentro de la familia fomentando el hábito lector en casa y en especial, el de los más pequeños.
Los padres y madres deben compartir un poco de tiempo de lectura con sus hijos e hijas, por ejemplo, 30 minutos diarios durante al menos 20 días al mes.
La lectura en casa se puede hacer de varias formas: leyéndoles en voz alta, acompañándoles en su lectura, pero siempre respetando sus ritmos y partiendo de sus experiencias y capacidades.
A lo largo del mes, el padre, madre o tutor señalará los días que se ha leído en el cupón correspondiente del calendario que se proporciona. Cuando finalice el mes firmará y recortará dicho cupón y los niños se lo entregarán a la tutora.
Cuando finalice la campaña, aquellas familias que hayan cumplido el compromiso recibirán un diploma de Familia Lectora.
https://sites.google.com/site/santasayavera/pdf/Triptico_2015.pdf?attredirects=0&d=1
https://sites.google.com/site/santasayavera/pdf/Triptico_2015.pdf?attredirects=0&d=1
miércoles, 4 de febrero de 2015
martes, 3 de febrero de 2015
domingo, 1 de febrero de 2015
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